Carreta de recetas

Rescatando la historia a través de la cocina

Receta de bolas de pescado de “las Malca”

Una historia en la voz de Ruthy Klinger.

En mi infancia había personas y nombres, siempre presentes. No puedo recordar cuándo ni dónde las conocí, pero sus personalidades y rasgos se fueron volviendo parte de mi crecimiento y evolución.

Algunas de las personas que marcan mis recuerdos de infancia son de la familia Malca, más específicamente “las Malca”. De ellas puedo decir con tranquilidad que “las conozco de toda la vida”, pues estuvieron presentes durante toda mi infancia y sus recuerdos se mantienen vivos por muchas razones. A estas alturas pondría en consideración que el hecho de que fueran muchos hijos e hijas podría haberlos hecho muy visibles dentro de una comunidad de inmigrantes tan pequeña, pero es solo una conjetura a la distancia y no puedo aseverarlo.

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Receta de tamales vallunos de Lida María Cruz

Para hacer “los mejores tamales del mundo” no se deben pasar por alto los tres secretos de Lida

Hace unas semanas estuve en Cali en casa de mis abuelos paternos. Cuando me desperté el sábado en la mañana, Lida, una señora que ha trabajado para mi abuela desde hace más de 20 años gritó desde la cocina: “¿Nicole, usted tiene el periodo?”, mi reacción inmediata fue de desconcierto, sin embargo respondí que no, pero que mi amiga, que se estaba quedando conmigo, sí lo tenía, a lo que Lida respondió: “entonces que ni se vaya a asomar por la cocina porque se me daña la masa de los tamales”.

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Receta del encocado de camarón de Viviana Obando

El Pacífico colombiano es una tierra de contrastes en donde la ficción es permanentemente superada por la realidad.

Viviana Obando vivía en Buenaventura, en el litoral Pacífico colombiano. El realismo mágico, que en oportunidades describe a la perfección la exuberancia del paisaje y el carisma de ciertas regiones latinoamericanas, en esta parte de Colombia parece quedarse corto. Pero justamente por las riquezas latentes en estas tierras, mares y ríos, Viviana fue desplazada de su ciudad.

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Receta del paté de lentejas de Esther Rotlewicz

Cuando Esther me entregó esta receta, me la dió con el siguiente título: “You can’t believe it’s not chopped liver!”

Para algunas personas, recordar es también pensar en voz alta, hablarse, interpelarse, repasar lo vivido y darle voz a quienes ya no están a través de anécdotas y emociones. Al mencionarle a Ruthy Klinger el nombre de Esther Rotlewicz recibí un correo titulado “Cuántos recuerdos!” en donde queda muy claro que son los pequeños detalles los que sacan a relucir los más profundos sentimientos.

El nombre de Esther Rotlewitcz me trae una avalancha de recuerdos, todos gratos y dulces. Ella y yo fuimos muy amigas, más en el destierro de Miami, que en Bogotá. Allá nos reconocíamos, y si el encuentro era en una reunión grande, de esas de “carácter obligatorio”, nos juntábamos en un rincón, a veces con alguna amiga más, nos aislábamos del tumulto para conversar tranquilas y nos divertíamos de lo lindo gracias a que Esther era poseedora de un gran sentido del humor.

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Receta de la Torta de miel de Dina Rozental

La historia de un par mujeres llenas de fortaleza que inspiró el nombre de este blog.

Cuando Niusia Goihberg tenía alrededor de 3 años el ejército rumano llegó a su pueblo Yedenitz, en lo que ahora es Moldavia, pero para 1941 era una región en disputa entre Rumania, Ucrania y Rusia, que se conocía como Besarabia.

 Diez años antes, en 1931, una rama paramilitar del ejército rumano fundada y liderada por Corneliu Zelea Codreanu ya había comenzado a tener adeptos en la región con su discurso ultra nacionalista que buscaba expulsar a las minorías del territorio. Yedenitz, como otros tantos poblados de Besarabia, era un pueblo mayoritariamente judío cuya población poco a poco se había juntado en esa zona desde el siglo XVIII. Para 1941 esta región se encontraba arrinconada por la aparición de la Guardia de Hierro y por los comandos de exterminio de las SS nazis.

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Receta de ceviche de corvina de Malvina Neufeld

Las recetas heredadas no vienen con medidas. Mi mamá decía échale “a bisele”, es decir, “un poquito” en idish. Yo digo, ¡lo que el paladar resista!

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Receta de ponqué de azúcar quemada de Ruthy Klinger

En el “saibó” de Tuluá

Siempre presente en la casa de mi mamá en Tuluá, este ponqué es un recuerdo nítido, pues no faltaba nunca en “el mueble” que no tenía nombre propio, pero que era exclusivo para las “galguerias” (golosinas). Allí, cubiertas con tapas de vidrio para protegerlas de las hormigas, eternas enemigas de  las golosinas en el Valle, reposaban galletas, ponqués y otras delicias de la tradición sefardita, “maduradas” en el cálido clima del Valle del Cauca. “El mueble”; era el buffet del comedor, pero fuera de este nombre “genérico”, tenía varios otros que todos reconocíamos. Mi mamá lo llamaba “el aparador”, Benilda, una empleada, lo llamaba “el saibó”, anglicismo muy usual en el Valle… descubrimos que venía de “side board”, nombre inglés para el mismo o lo que en castizo se llama “la alacena”. Y a propósito, en casa de mis primos Alcalay en Buga, había uno, al que sí decidimos darle un nombre y le pusimos Ambrosio, porque en esa temporada se usaba un horrible jarabe para la tos que era redulce, que se llamaba Jarabe San Ambrosio, y como era tan mentado, se lo pusimos al susodicho mueble para cosas dulces.

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La primera historia de Carreta de Recetas

“Nana, el frosting de la torta lleva un chocolate block, ¿cuánto es eso?”

Hace poco estuve visitando a una de mis abuelas en la ciudad donde nací y pasé toda mi infancia y adolescencia. Cuando entré a la cocina y revisé la alacena en busca de ingredientes para preparar una torta me encontré con montones de frascos, paquetes, tarros y bolsas vacíos o incluso con producto que habían vencido hacía más de diez años. Varias de las marcas ya no existen o han cambiado sus empaques y presentación. Cuando me dispuse a hacer la limpieza correspondiente mi abuela me paró en seco y me explicó que muchas de esas cosas le ayudaban a recordar, y no solo en el sentido romántico del tema, sino también a mantener sus recetas con las cantidades como son.

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